Sección 2👉 LA UNIDAD TAICHI
eleva tu Vibración con Conocimiento
"Los recuerdos son sucesos que no terminan de no suceder”
Edward del Bono
Vivir incluye inevitablemente, estar sujeto a las experiencias. Debido a que estas se graban dentro nuestro, vamos deviniendo en Seres de Recuerdos. Esta sección esta dedicada a
nuestro derecho a existir sin heridas en nuestro banco
de memoria, es decir, sin
heridas energéticas en nuestro cuerpo
de recuerdos, tanto en nuestro
sistema neuroemocional como cardio-emocional.
A veces
el dolor se nos impone de formas ingobernables, cuando seres que
amamos parten a otro estado vibracional de su energia en otro espacio
de Existencia.
Si
hay dolor, es que algo tenemos que aprender. Porque el dolor
emocional no es natural. Surge de algo que no cuidamos, tanto de los
otros como de nosotros mismos. Lo que conocemos como “olvido”, es
posible solo parcialmente. Todo lo oido, visto y sentido, permanece
grabado en el sistema neuronal craneal y en sistema nervioso del
corazón. Conforme avanzamos en experiencias, se forman “estratos
de memoria”, que se apilan unos sobre otros hundiendo las
experiencias mas antiguas. Pero un impacto
– principalmente los de naturaleza abrupta, inesperada – puede
sacudir dichos estratos y mezclarlos, haciendo emerger a superficie
experiencias antiguas traumáticas: es el Recuerdo.
Porque esta “memoria episodica problema”, que se supone
desgrabada, superada, olvidada, sube con tanta fuerza como si se
tratara de estar experimentando un momento presente? Porque el
impacto
traumático acontecido
si en el momento presente se asocia a nuestras
peores experiencias, descentrando nuestras conexiones
neuro-emocionales y provocando la crisis momentánea de las mismas.
A
veces, para retornar a las notas vibrantes de nuestro corazon,
tenemos que atravesar duras pruebas, y por ese lapso temporal
no sentimos el amor hacia nuestros logros de excelencia. Son los
momentos en que nos preguntamos si la diminuta esfera de luz inserta
en la mitad oscura de la famosa imagen de Unidad TaiChi ó
Complementariedad de Opuestos Yin-Yang, realmente existe y nos
auxiliara. Y si podremos volver a situarnos en la zona clara del
simbolo, donde la esfera oscura es apenas un diminuto punto, lo cual
significa que hemos logrado reducir el tsunami de la memoria
episódica dolorosa a su minima expresión: tal
es, una aplicación para el plano emocional humano de estas energias
dinámicamente opuestas – pero no separadas – que conforman la
imagen taoista del Polo Supremo Tai-Chi.
Heráclito dijo “allí
donde haya
contrarios,
estos cooperan, y de lo divergente
procede
la más hermosa armonía.”
Alcanzaremos nuevamente la armonia emocional? Tenemos una posibilidad
de cambio? Si, si trabajamos en nosotros mismos para cambiar el
observador que estamos siendo y comprendemos que nunca quedaremos
anclados ni en la armonia ni en la desarmonia como tales, porque en
ese reino
del cambio
que es la Existencia, la Conversión Continua de la Energia, es el
ritmo de base que marca el movimiento
de esa danza con nosotros mismos que se llama Aprendizaje.
Pero
para acompañar el Cambio ó Movimiento Continuo de la Vida,
necesariamente hemos de conectar con nuestra luminosa e innata
cualidad del desapego,
una energia noble y sutil que nos permite soltar y dejar ir. La
Energía de Desapego puede resultarnos armonica o tomar la via del
dolor. Es decir, podemos elevarnos por sobre el plano humano ó, si
no sabemos manejar los lazos humanos y nos apegamos a ellos, la
elevación trastoca en depresión.
Todo depende como se superen una a la otra en nuestro interior; pero
tanto una experiencia luminosa como una experiencia dolorosa, no
deben constituir nuestro centro de atención: nuestra Energia Mental
debe enfocarse en escudriñar el aprendizaje implicito en cada una de
nuestras
experiencias.
Enfocar el pensamiento ajusta nuestro equilibrio corporal y
emocional, y contribuye a acumular Energía Mental.
Heráclito
de Efeso fue un
filosofo griego que vivió entre el 540 y 475 a.C.. El
incorporo a partir de observar el movimiento del Fuego, la noción
del “devenir” como el principio que rige la realidad del mundo
material. Devenir, Fluir, Movimiento, como una rueda que gira
incesamente, lo cual deja en evidencia una paradoja
existencial: el Cambio es el
comportamiento “constante” de la Existencia. Dentro de ella, en
el plano humano, lo mas seguro que podemos esperar, es que ocurran
cambios, sean estos graduales, inesperados, abruptos, aceptables o
trágicos. Cuanto mas traumatico es el cambio, el Principio de
Incertidumbre mas intensifica el debate con uno mismo, porque como
expresa Antonio Gramsci “lo
viejo ya no sirve aunque lo nuevo no acabe de surgir”.
Es en
este preciso “período de indeterminación” post-impacto, donde resulta
importante entonces, hacerse uno con el cambio, formando una unidad
flexible con él, un taichí. Y abrazar el invierno,
amando lo oscuro que nos aprieta a veces, tanto como amamos la
transparencia, porque en este Nivel de Consciencia (experiencias que
se adhieren por impacto y memoria episódica dolorosa), ambas zonas
conviven y se disputan nuestro interior, produciendo
separatividad.
El
desafio del proceso que ire describiendo, es invertir esta
separatividad. Como? Auto-aplicandote en tus emociones la cualidad de
Unicidad inserta que Yin-Yang representa. Dicha
auto-aplicación tiene como objetivo actuar como estrategia de
pensamiento, en el marco en el que opera la presente guía: la
desestimación de la palabra “pérdida” como definición de lo
que en los hechos objetivos son en realidad Cambios, Devenir,
Movimiento, a los que estamos sujetos como parte del Todo.
Dicha
estrategia de pensamiento apunta a un mejor manejo de aquellas
representaciones mentales bloqueantes para nuestro estado de
transparencia, es decir, ese estado de unicidad interior donde nos
sentimos en casa dentro de nosotros mismos (un estado interno de
excelencia) y podemos fluir sin pánicos, enojos y tristezas. De lo
dicho se desprende un segundo objetivo: aproximarnos lo mas posible a
la cancelación de la presión que ejerce sobre nuestra mente, la
energia toxico-emocional que se crea cuando nuestras asociaciones
neuronales son manejadas por los bancos de la memoria-problema. El
hecho guardado como impacto, pulsa la emotividad y el stress
post-experiencial que se han alojado en la estructura neuro-emocional
profunda.
Ese pulso es el mismo hecho reproduciéndose, no ya fisicamente, sino como energía y halo inercial, los rastros de aquella experiencia. A estos rastros los llamamos recuerdo.
En
este punto es importante detenernos para reflexionar acerca de la
emocion "miedo", con el fin, no abordarla como una enfermedad personal, sino como un desbalance energetico producto de los
impactos traumaticos provenientes del entorno. El miedo es una emocion ancestral, que
representa la lucha del ser humano por la provision de su vida
material, ante una Naturaleza planetaria que lo superaba. Portamos
ese temor ancestral grabado en nuestro sistema neuro-emocional y ante
una experiencia que amenaza nuestro “paisaje de estabilidad”, el
panic attak surge de las profundidades neuronales, debido a que se
halla profundamente arraigado por su conexión al stress de la
supervivencia humana ancestral. La sensación de “morirse” que
sobreviene con el pánico es estrecha, debido a que el ser humano
moria si no lograba el minimo de seguridad material para protegerse
de los predadores humanos y no humanos. Hemos heredado la asociación
de las energias panico-muerte
desde el inicio de los primeros humanos en el planeta. Ante
hechos traumaticos, esta energia guardada ancestralmente sube -
porque no hay mallas que se lo impidan- y manifiesta su esencia –
la amenaza – disparada por la experiencia traumatica que para el
miedo y el panico es recuerdo ancestral. La belleza que hemos
construido con nuestras decisiones conscientes y con la luz
espiritual heredada del Universo, ha recibido un golpe energetico,
razon por la cual –momentaneamente – no halla las herramientas
para evitar que el miedo y el panico se introduzcan en nuestros
espacios de energia emocional y mental. Es sumamente importante
entonces, que no abusemos de nosotros mismos, y cuidar la belleza
(energia sutil) que hemos construido y la fuerza espiritual que nos
es dada diariamente. Si no prevenimos desde una alerta
relajada, el acecho de la esfera oscura dentro de lo blanco, la
energia sutil suele ser intempestivamente apartada por el stress
implicito en la experiencia traumatica.
La
memoria traumática es un peso adicional que cargamos. En algun
punto, en algun instante, siempre algo va a cambiar y el modo en que
no nos impacte es el entrenamiento contínuo de la Alerta Relajada.
Es posible que nos enfoquemos en ello en el mundo en que vivimos?
Sostengo que si, pero esta es mi interpretación subjetiva. Si lo que
todos podemos hacer, es compenetrarnos lo mas posible con el
magistral mensaje implicito en el Simbolo de la Unidad Taichi del Yin
Yang: cuando todo para ser bello y creemos tener el control de la
zona clara, la esfera oscura nos indica que dicho control es solo
transitorio y la dificultad no lo es, siempre esta presente; cuando
creemos que no hallamos la salida, la diminuta esfera clara pulsa
indicandonos lo contrario.
El
objetivo de la seccion siguiente es entonces, que los recuerdos
indeseados – la memoria episódica dolorosa – atenue la fuerza de
sus apariciones en la escena actual de nuestra vida, de modo que
podamos avanzar con la belleza de un proyecto que nos atraiga y nos
brinde felicidad. El objetivo de la seccion siguiente es entonces,
aportar a que los recuerdos indeseados – la memoria episódica
dolorosa – disminuyan las heridas trazadas en nuestra energia
mental.

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