Ante la
perdida de un ser amado, quedamos muchas veces naufragando en un
polo yang-fuego, sin centro ni eje. Esta sensación es normal (y
aparente, pues la Centralidad continua, aunque en valores débiles,
pulsando en cada uno), teniendo en cuenta nuestro angulo
de visión: mayoritariamente concebimos la existencia fisica como si
fueramos a vivir con ella eternamente. A causa de la ausencia de
prevención consciente acerca de nuestra finitud fisica, la muerte de
quienes amamos nos arrasa como un tsunami. Necesitamos raiz solida,
para rechazar el golpe; asumir la Existencia como cambio continuo nos
ayuda a desarrollar esa raiz. Es que en la interacción entre lo
ocurrido y lo deseable, algo se corre de lugar intempestivamente.
Esto nos coloca en una situación de shock, el cual ha sido definido
correctamente por Alvin Toofler como “una desorientación
vertiginosa ante la llegada prematura del
futuro”. Cuando no nos preparamos para la muerte del
otro, esta se vive como prematura, en el sentido de lo inesperado,
sorpresivo, traumatico. Nuestro “paisaje de estabilidad”
cotidiano y nuestro equilibrio energetico se desordenan, y esos
espacios son ocupados en gran medida por un estado de incertidumbre.
generalizada. Sin embargo, durante esta fluctuación desacomodada,
durante la ausencia aparente y momentanea de claridad, la mente en
su inteligencia, nos empieza a mostrar lo que se necesita ver. Se
avecina un nuevo orden de verdades, que se esta gestando en el núcleo
del estado de incertidumbre .y que trata de abrirse paso entre esas
miles de piezitas de un puzzle emocional que tenemos que volver a
armar En tanto nuevo proceso, se requiere una nueva lectura
energetica de nuestra parte: como quien se escucha de cero
decodificando una energia nueva. Se requiere tiempo y paciencia,
debido a que aun no logramos descifrar los nuevos sonidos de nuestra
voz interior.
La
tendencia a controlar y delimitar los márgenes del dolor, como si se
tratara de alambrar un lote, genera forzamiento y desgaste. Los
sentimientos que nos incomodan son los emergentes de señales
subyacentes, que están indicando que llego inevitablemente el
momento, de dar un paso mas para cambiar y evolucionar: absorber
energias limpias y vigorosas para un re-equilibrio energético. Uno
puede rebelarse o ser flexible y dejar que suceda confiando en que
el proceso posee su propia inteligencia. Puede ocurrir que los planes
cuidadosamente elaborados en nuestra imaginación se vean
interrumpidos por los acontecimientos. Es que el cambio
post-experiencial tiene un co-director que esta mas alla de nuestro
alcance controlar, pues conduce en el campo de los hilos invisibles
que encauzan nuestras vidas. Tal vez no hacia lo que queremos. Tal
vez hacia lo que necesitamos. Por eso seria bueno darle a este nuevo
orden emocional, el espacio para manifestarse, pues el éxito
perdurable reside en aceptar lo que lo que el universo nos ofrece. Es
a este estado de indeterminación, de no precisión entre un “ya
no” y “aun no” de nuestro ser,
entre “lo que se va” y
“lo que llega” en nuestras emociones, al
que denomino principio de incertidumbre.
Todavía no hay respuestas en este proceso de movilidad de la
consciencia. La emoción se halla buscando su propio cauce en un
terreno desetiquetado. Solo podemos dar cuenta que vamos a dar un
necesario y sano salto energético-cualitativo hacia otra perspectiva
emocional y espiritual. La emoción necesita una profunda toma de
distancia. Quietud y repliegue hacia el centro como el arbol en
invierno, para re-unir energía. La resiliencia del arbol depende
de la solidez su raiz. La nuestra tambien. Necesitamos raiz solida,
ya sea para absorber el impacto y transformarlo, o bien contar con un
Campo Energético sólido que haga rebotar el golpe. Insisto en que
observar la vida como cambio continuo, nos prepara minuto a minuto
para desarrollar estos estados energéticos avanzados.
Dentro
de nuestro cuerpo, contamos con un diseño de "rutas" de energia. Con el correcto entrenamiento, este Universo Energético Individual, puede potenciar nuestras espectativas de bienestar y esperanza de vida. Una
fluida circulación energética, puede actuar como leucocitos emocionales, nutriendo nuestra resiliencia ante el
sufrimiento de la vida y potenciando nuestra estructura en tanto
seres de totalidad. No podemos cambiar las huellas vividas que nos
han causado dolor. Pero si podemos agregar algo mejor. Si podemos
posicionarnos en otro angulo de visión emocional – mover el corazón
- mente – no solo para no repetirlas, sino para que no opaquen
nuestra capacidad de creatividad e innovación. Todos estamos
hechos de huellas. Pequeñas huellas, una tras otra, que trazan día
tras día esa gran huella individual que somos: huellas que se han
grabado en nuestra memoria energética; y aunque reincidir en una
situación que nos daña no es lo que desearíamos y racionalmente lo
sabemos, la mente trata de aferrarse a la huella previamente
registrada, por la inercia propia de esa energia antigua. La Inercia
es la resistencia de un sistema a cambiar debido al arrastre residual
del movimiento anterior, si no manejamos eficientemente la energia
para direccionar el movimiento hacia otro sentido. Por otro lado,
el estado de Entropía, mas conocido como la “segunda
ley de la termodinámica”, es una fuerza de flujo
natural descendente, que se mueve de un estado de alta energia a otro
de baja energia. Fluye hacia la no organización y dispersión de
un sistema, cuya caracteristica es la disipación de energía.
La
inercia y la entropía, aplicadas al
funcionamiento
emocional humano,
se identifican con estados de
fijismos,
resistencia
al cambio y disipación/desahorro, de la energía personal.
Con el auto-descubrimiento del abundante potencial interno
que
poseemos – a
veces encriptado por el stress cotidiano -
podemos
transmutar las
situaciones de crisis,
en terrenos fértiles para el
aprendizaje. Este cambio de en la percepción, evita
la migración de nuestra energia y la
producción
de
entropia emocional.
No
es preguntarnos: porque esta crisis?, sino preguntarnos: para que?
Que tenemos que
aprender?
Al
cambiar la pregunta, fortalecemos nuestra
resiliencia. Con paciencia, soltando el proceso al Universo, es decir, sin
la necesidad de embarcarnos en una cruzada emocional, podemos
fortalecer el poder de nuestra voluntad consciente, para elevarnos
por sobre las dificultades. Es conveniente incluir en el proceso de cambio,
el intentar ir un paso mas alla de los dogmas atornillados en
nuestra mente como verdades cerradas, que
se han convertido en pre-juicios con el paso del tiempo.
El
pre-juicio va a contramano de nuestra esencia, que es el Amor.
Albert
Einstein dijo: “es
mas facil romper un atomo que un prejuicio”.
Si
el pensamiento se cierra, la mente envejece. Y
contaminamos el mundo, con la tristeza que proviene de una mente abroquelada en el
pre-juicio. Sugiero
soltar la mente a la nada por unos momentos, dar descanso a nuestro
sistema nervioso, y ver en el principio de incertidumbre, no un
estado amenazador, sino una aliada que evita que nos cerremos a una
posibilidad de cambio, para afrontar la vida con ahorro de entropia y
para no quedar atrapados en la inercia. Cambiar y evolucionar es
una condición del Universo, extensiva a nuestro ser individual, ya
que inevitablemente venimos a este Espacio de Existencia, a aprender. Aún cuando parezca que el Universo, nos hace rendir exámenes muy severos. Pero los aprendizajes individuales
de mayor luz, suelen provenir de las mayores tragedias personales. El
campo de la incertidumbre, para nosotros se traduce muchas veces en
crisis. debido a que puede mostrarnos que, lazos afectivos y
situaciones materiales que se nos aparecian como definitivas o
consolidadas, son apenas un ensayo dentro del orden de verdades
primordial que el Universo nos quiere mostrar. La fisura de nuestro
equilibrio energetico es la ranura por donde quieren entrar otras
verdades que tenemos que aprender. Es punto de apoyo, hacia un
re-equilibrio de energias, hacia un nuevo estadío de evolucion, que
propone un devenir abierto. Hay que aprovechar cuidadosamente esta
nueva oportunidad, para autocontemplarnos en perspectiva y reorientar
la verdadera importancia de las cosas. El
marco referencial de existencia de quien escribe, se orienta dentro del paradigma
energetico taoista, sin por ello desoir otras concepciones de todo un
legado de conocimientos que conforman el patrimonio inmaterial de la
Humanidad, en relacion al abordaje de la realidad y del ser humano.
Por ello, no es conveniente manejar los conocimientos como dogmas
cerrados a un sector especifico, sino mas bien escudriñarlos
transdisciplinariamente.
En mi trágica experiencia individual e intransferible - adherida por
impacto - debido la la partida de mi amado amigo, el entrenamiento
previo de la Energia, la asistencia de la Energia Universal, la
apertura del Portal Frontal que vibra en energia violeta, la practica
viva del arte interno Tai Chi Chuan, asi como los distintos ritmos
de baile y una fuerte revision en la interpretación de mi misma y de
la realidad, me salvaron la vida. En este camino, me re-encontre
conmigo: el re - encuentro mas importante. Hoy puedo afirmar que mi
voz interior me dio varias oportunidades de encontrarme. Pero no
supe o pude, reconocer y cuidar esa riqueza interna con la que ahora
se habia nacido. Crei que la riqueza estaba en otro lado, mientras
siempre la habia llevado adentro. No hay palabra con la que pueda
describir lo que se siente el no haber podido reconocer la luz con
que habia nacido y hacer contacto consciente con ella. Abrazarla y
protegerla como a la gran riqueza, la unica, que no se compara con
ninguna otra y no se puede comprar en ningun escaparate. A quien le
haya sucedido, comprendera mas alla de toda palabra, a que me estoy
refiriendo. Solo despues de muchos años de entrenamiento de la
energia, y tambien después de mucho dolor, se expandio mi Nivel de Consciencia y hoy me reconozco plenamente inserta en el Universo y acompañada de su asistencia.
Y hoy se, que también me asistió lo largo de toda mi vida.
La Energia Universal es Inteligencia Superior y Jesus ha sido el reikista por
excelencia, el canal tangible de una Energia Universal hecha forma
física: sus manos, a traves de la apertura de sus portales,
emanaban la poderosa fuente de luz curativa que es la Energia
Universal, energia atemporal e inmortal. Dios es Energia Universal.
Gracias a ella nunca estamos solos. Y cuando uno se encuentra con uno
mismo, no volvera ni a estar ni a sentirse solo. Y fluira la
resiliencia cuando sea necesario. Resiliencia se define como la
capacidad de un sistema de absorber los cambios generados por el uso,
sin afectar substancialmente su configuración. Si bien el concepto
es importado de la ciencia medioambiental – concretamente de la
Ecologia – queda clara su aplicación al plano emocional humano.
Para mantener esta capacidad lo mas sana posible en su tarea de
auto-regenerarnos, es nuestro compromiso intransferible estimarnos a
nosotros mismos, Es un punto de partida para mantenernos solidos al
mismo tiempo que flexibles, asi como para asentar el vinculo con
nosotros mismos y con los demas, en la fuerza de la flexibilidad.
Toda fuente verdadera de poder es interno y se manifiesta luego
externamente. Entonces es un poder solido y su raiz reside
primeramente, en amarse y conocerse a uno mismo.
Cuando el control se
quiere ejercer sobre los demás, el poder es endeble, carece de
raiz.
La solidez es un arte interno que se proyecta externamente. Su
fuerza se puede ejercitar con la practica de los Principios del Movimiento que representa al Trigrama Cielo ó Peng Jing del Tai Chi
Chuan: el superejercicio de la gran esfera energética, que puede prepararnos para repeler impactos, tanto fisicos como emocionales.